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Seis reglas para armar la tabla de quesos perfecta
Una tabla de quesos es algo que apasiona a muchos franceses. La sirven como plato completo, como aperitivo con vino e incluso como postre. Todo depende de cómo se sirva el plato y de los productos que contenga.
En Rusia, la cultura del queso está empezando a desarrollarse, pero ya se puede encontrar una línea similar en el menú de muchos restaurantes. La única diferencia será la variedad de quesos, que en Francia, por supuesto, es más rica.
No hace falta ir a un restaurante para disfrutar de este plato. Puedes prepararlo en casa, eligiendo los quesos y productos que más te gusten. Sigue nuestros consejos y reglas para replicar la versión francesa de servir un plato de quesos con la mayor fidelidad posible.
Etiqueta del queso
Los quesos suelen ordenarse en el sentido de las agujas del reloj, desde el más delicado hasta el más picante. También se colocan piezas de fruta entre variedades contrastantes.
Los quesos deben consumirse en orden, empezando por los más delicados y avanzando gradualmente hacia los más picantes.
El número de quesos en el plato debe ser impar: 3, 5, 7, etc. Esta es una recomendación, por así decirlo, una regla que debe seguirse. Claro que puedes servir 4 o 6 tipos de queso, pero serás criticado por gourmets y chefs.
Regla n.° 1: Compre el queso con antelación
No deberías comprar queso con demasiada antelación. Es mejor hacerlo justo antes de servirlo, por ejemplo, el día anterior. Presta atención a las etiquetas. Los quesos con denominación de origen controlada (AOC), DOP o DOP garantizan una alta calidad. Si compras queso en el mercado, puedes pedir que te lo prueben antes de comprarlo.
Después de comprarlo, guarde el queso en un recipiente aparte en el refrigerador y sáquelo solo una hora antes de servirlo. Tenga en cuenta que los diferentes tipos de queso deben almacenarse en recipientes separados.
Regla n.° 2: Elige diferentes variedades
Una tabla de quesos debe ser muy variada. El plato ideal debería contener:
- queso de cabra fresco;
- queso blanco blando, como el brie o el camembert;
- queso semiblando, preferentemente elaborado con leche de vaca, tipo brick;
- queso azul, como el Roquefort, el Stilton o el Gorgozola;
- queso duro de su elección.
Regla n.° 3: cortar el queso correctamente
Existen diferentes cuchillos para distintos tipos de queso. Por ejemplo, el Roquefort y otros quesos azules se cortan con un dispositivo especial con una línea para no dañar el molde. Para quesos duros difíciles de cortar, existen cuchillos especiales de gran tamaño con mangos en ambos extremos.
A la hora de servir, recuerda colocar dos cuchillos diferentes en la mesa para no mezclar los sabores de los delicados y picantes quesos.
Los quesos se pueden cortar en lonchas, capas finas, tubos o cubos. El corte ideal es cuando el borde, la corteza y el corazón de cada tipo son visibles.
Regla n.° 4: No te olvides de los añadidos al queso.
Los franceses suelen servir fruta con queso, y variedades muy específicas. Por ejemplo, los quesos azules se acompañan mejor con cerezas, piña o kiwi, y las variedades blandas, con peras. Los tallos de apio también combinan bien con los quesos azules. Lo que no se puede imaginar sin una tabla de quesos son las uvas.
También vale la pena comprar higos (frescos y secos) y manzanas.
Los frutos secos (como almendras, nueces, avellanas y nueces pecanas) se pueden servir con cualquier tipo de queso.
Diferentes tipos de mermeladas combinan bien con los quesos. En Francia, es frecuente encontrar mermeladas especiales en las tiendas, pero si no las encuentras en Rusia, prefiere las de higos y albaricoques. Además, complementa la tabla de quesos con miel. Recuerda que debe ser líquida para poder mojar los quesos.
No olvides el pan fresco. Aquí también puedes ofrecer a tus invitados una selección de baguettes, panes rústicos y panes con nueces o frutos secos. Las galletas inglesas también son un complemento delicioso.
Regla n.° 5: Cómo elegir un vino para una tabla de quesos
Donde hay una tabla de quesos, hay vino. Normalmente se compra al azar, pero conviene tener en cuenta que cada tipo de queso marida bien con cada vino. Por lo tanto, es mejor servir sauvignon con queso de cabra, y chardonnay o vinos tintos con matices afrutados son más adecuados para camembert y brie.
La elección más problemática se refiere a los quesos duros. No existe un vino universal que maride con cualquier queso duro. Solo hay que seguir una regla: cuanto más pronunciado y complejo sea el queso, más rico debe ser el vino.
Regla #6: Servir correctamente
Lo mejor es servir el queso en una tabla de madera. También puedes usar platos especiales de barro con base de madera, platos de cerámica o porcelana.
Es recomendable colocar trozos de queso no muy pequeños, ya que se desgastan y se secan rápidamente. Lo ideal es colocar un trozo grande de queso y varias lonchas al lado. Se cortan 50 gramos de cada tipo de queso por persona.
¿Qué hacer con las sobras?
El principal error es comprar y cortar queso en grandes cantidades. Por eso, muchos quesos servidos en una tabla de quesos no se consumen. ¿Cómo conservar el queso en tal situación?
Recuerda que primero debes terminar el queso de cabra, ya que dura menos de dos semanas. Los quesos semiduros duran más, aproximadamente un mes, y los quesos duros, si se congelan, se pueden conservar hasta tres meses.








