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Nueve datos sobre la alimentación y el sueño que todos deberíamos saber

¿Quieres saber cómo la comida afecta nuestro sueño y cómo usarla correctamente para dormir bien? El análisis de hoy incluye 9 datos sobre la alimentación y el sueño que aclararán estas dudas.

Todos soñamos con dormir profundamente y despertarnos fácilmente. Pero ¿cómo lograrlo? Mucha gente sabe que muchos productos afectan el sueño, pero no todos saben cuáles ni cómo.

¿Quieres saber cómo la comida afecta nuestro sueño y cómo usarla correctamente para dormir bien? El análisis de hoy incluye 9 datos sobre la alimentación y el sueño que aclararán estas dudas.
1. ¿Quieres dormir? Come carbohidratos.
Los carbohidratos ayudan a producir triptófano, que calma el sistema nervioso, relaja los músculos y produce sueño. Sin embargo, no deberías excederte con galletas y pasteles por la noche, ya que, en lugar de dormir bien, tendrás pesadez estomacal y te impedirá dormir bien. Es mejor optar por carbohidratos complejos: una pequeña porción de avena o una rebanada de pan integral.
2. Por la tarde somnolencia
Los ritmos circadianos son los culpables
¿Has notado que empiezas a cabecear todos los días alrededor de las 2 p. m., sin importar si estás en casa o en el trabajo? ¿Crees que la culpa es de una comida copiosa? ¡Para nada! La somnolencia después de comer es bastante natural y está relacionada con los biorritmos diarios (circadianos); no es casualidad que en muchos países la siesta sea muy popular. Así que, si tu hora de comer te lo permite, aprovecha para echarte una siesta corta; esto te repondrá fuerzas y te ayudará a combatir la fatiga.
3. La cafeína bloquea las hormonas,
que induce somnolencia
La cafeína ayuda al cuerpo a mantenerse despierto porque bloquea los receptores de la neurohormona adenosina, que ralentiza los impulsos nerviosos y regula el sueño. Así que, si quieres despertarte, un par de tazas de café o té fuerte durante el día no te harán daño. Pero si tu objetivo es conciliar el sueño, evita las bebidas con cafeína al menos 3 o 4 horas antes de acostarte.
4. Las bebidas energéticas no alivian la somnolencia.
Beber una lata de bebida energética para despertarte por la mañana no es la mejor idea. Debido a su alto contenido en cafeína y azúcar, sentirás una oleada de vivacidad y energía, pero solo por un corto tiempo, tras el cual la fatiga y la somnolencia solo aumentarán. Así que, si quieres despertarte alegre y lleno de energía, ¡simplemente duerme bien! Y nada de bebidas energéticas por la mañana.
5. El alcohol interfiere con la calidad del sueño.
Que te desmayaras después de otra noche de fiesta en cuanto pusiste la cabeza en la almohada no significa que vayas a dormir bien. El problema es que el alcohol provoca picos bruscos de azúcar en el cuerpo, lo que dificulta la transición a un sueño profundo. E incluso si duermes tus 8-9 horas habituales, te sentirás cansado y agotado al despertar.
6. El efecto de la melatonina en la calidad
El sueño no ha sido probado científicamente
La melatonina es una hormona que nuestro cerebro secreta al anochecer y que ayuda a nuestro cuerpo a regular los ciclos de sueño y vigilia. Lamentablemente, no se ha demostrado científicamente que aumentar la cantidad de esta hormona tomando medicamentos que contienen melatonina tenga algún efecto en la calidad del sueño. Sin embargo, estudios también han demostrado que la melatonina nos ayuda a conciliar el sueño rápidamente, por lo que tomarla como somnífero puede estar justificado en algunos casos.
7. Elija alimentos ricos en triptófano
Hubo un tiempo en que se creía que la carne de pavo, gracias al triptófano que contiene, ayudaba a conciliar el sueño más rápido. Pero lo cierto es que el contenido de triptófano en el pavo es tan bajo que no afecta ni a conciliar el sueño ni a la calidad del mismo en general. Pero lo que realmente te ayudará a conciliar el sueño es la leche, la avena, los plátanos, los cacahuetes, el atún y los huevos; contienen mucho más triptófano que el pavo.
8. La tiramina es enemiga del buen sueño.
El aminoácido tiramina, presente en algunos productos, al entrar en el organismo se convierte en noradrenalina. Esta hormona tiene un efecto estimulante e interfiere con el sueño. Por lo tanto, evite consumir productos ricos en tiramina antes de acostarse, como queso, chocolate, tomates, patatas, vino y cerdo.
9. El magnesio y el calcio ayudan a dormir.
El magnesio y el calcio ayudan a relajar los músculos y a conciliar el sueño más rápido. Sin embargo, la falta de estos minerales en el cuerpo puede provocar estrés, espasmos musculares y, como resultado, insomnio. Así que, si quieres dormir bien por la noche, consume alimentos ricos en magnesio y calcio: leche, plátanos, espinacas, frutos secos y pescado.
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